SABER ESCUCHAR

Escuchar actúa como medicamento. A veces es el primer medicamento que se puede suministrar a la persona que desea decirnos algo. La escucha tiene valor desde el primer momento del encuentro.

La escucha es un proceso bidireccional en donde dos personas pueden sentirse reconocidos y estimados. El valor terapéutico es  contemplado como algo valioso. Supone variar y adaptar el ritmo al "otro". Entender y respetar que cada uno tiene un tiempo diferente es empezar a escuchar.

Una de las dificultades para una sana escucha, proviene de los ruidos emocionales que empañan la relación: los sentimientos de cada una de las partes, los prejuicios, los juicios de valor, la cultura...

La escucha sentida y activa, actúa a modo de radar emocional. Es un despliegue del mundo de los sentimientos y emociones; de lo que está detrás de las palabras. Al activar los mecanismos de una buena escucha el otro adquiere un compromiso con el mundo interno de la persona escuchada, atendida, respetada.

ESCUCHAR NO SOLO LA LETRA.....ESCUCHAR LA MELODÍA, LA MÚSICA, SIGNIFICA IR MÁS ALLÁ DE LA CONVERSACIÓN,  LO QUE SE DICE Y LO QUE NO SE DICE


Rosa Alonso Nodar. Pedagoga y experta en Terapia sistémica Familiar